Resumen de Su Útima Reverencia

En este artículo podrás descargar en PDF y ePUB el séptimo libro del genial detective de Arthur C. Doyle. Además, podrás ver y descargar un completo resumen de cada caso con todos los detalles necesarios para que comprendas perfectamente las tramas, pistas y desenlaces de cada aventura.


Resumen de La Aventura del Pabellón Wisteria

John Scott Eccles, un correcto caballero inglés, visita a Holmes para contarle los "grotescos" sucesos de la noche anterior. Fue invitado a visitar Wisteria Lodge por un tal Aloysus García, un hombre que parece trabajar para la embajada española, al que conocía ligeramente.

Su anfitrión pareció preocupado toda la noche y su estado de ánimo empeoró cuando recibió una nota que arrugó y tiró. Más tarde, cuando Scott Eccles estaba en la cama, García se acercó a su habitación para preguntarle por qué le había llamado a la una de la madrugada aunque, al estar dormido, él obviamente no lo había hecho.

Cuando se despertó a la mañana siguiente, Eccles se quedó atónito al ver que todos habían desaparecido. De vuelta a Londres, preguntó por García y descubrió que nadie en la embajada le conocía.

Mientras Eccles habla con Holmes, los inspectores Gregson y Baynes llegan para decirles que el cadáver de García ha sido encontrado en un lugar conocido cerca de Wisteria Lodge con la cabeza destrozada. Los policías han encontrado en su bolsillo la invitación que envió a Eccles, lo que convierte a éste en sospechoso. También encontraron la carta que García había recibido y arrugado la noche anterior escrita con letra de mujer.

Holmes se da cuenta de que la presencia de Eccles en Wisteria Lodge, junto con su despertar nocturno, debía servir de coartada para García, que debía tener una intención criminal que le salió mal. El detective también deduce que la mujer que escribió la nota debe ser la cómplice de García y que debe estar viviendo en un lugar cercano.

Al día siguiente, Holmes y Watson reservan habitaciones en una posada de Esher y, mientras Holmes intenta recabar información, su atención se centra en el curioso señor Henderson de High Gable Grange. La señorita Burnett, la institutriz de las hijas de Henderson, desapareció la misma noche en que García fue asesinado.

Poco después, la institutriz es encontrada y llevada ante Holmes y Watson. Está agotada y probablemente ha sido drogada. Henderson estaba intentando subirla al vagón de un tren, pero ella forcejeó con él y logró escapar.

Una vez que recupera las fuerzas, le cuenta a Holmes su historia: Henderson es en realidad Don Murillo, un tirano sanguinario que dirigió un reino de terror hace algunos años en Centroamérica. Fue derrocado, pero de alguna manera logró escapar a Europa. Los familiares de sus antiguas víctimas, entre ellos García y la señorita Burnett (cuyo verdadero nombre es Señora Durando) le han seguido la pista para vengarse. Ella se hizo pasar como institutriz para poder informar a los demás sobre las andanzas de Murillo. García debía venir a ejecutar la venganza, pero Murillo descubrió el complot, hizo prisionera a la señorita Burnett y mató al joven.

Resumen de La Aventura del Círculo Rojo

La Sra. Warren, una casera, acude a ver a Holmes porque está preocupada por un inquilino, un joven que pagó 15 días por adelantado y que desde que vive allí no saben nada de él.

Ha pedido expresamente que no se le moleste de ninguna manera; se le ponen las comidas en la puerta y deja notas para pedir lo que necesita, en particular el Daily Gazette. Holmes, intrigado, especula que el actual ocupante no es el que alquiló, sino que podría ser alguien que se esconde allí y recibe noticias del exterior a través de los clasificados.

Tras buscar en dicho diario encuentra unos anuncios firmados por "G", el último de los cuales dice que esa misma noche se enviará un mensaje codificado desde un edificio cercano a la casa de la señora Warren. Para comprobar su hipótesis, Holmes decide echar un vistazo al inquilino. Él y Watson se esconden en un armario y, mediante un espejo, ven a una joven que abre la puerta para coger la bandeja con su comida. Holmes deduce que el hombre que ha alquilado la habitación y esta joven son una pareja en peligro de muerte.

Esa noche, Holmes y Watson están atentos al mensaje codificado que, según el último anuncio clasificado, se enviará desde el edificio cercano. Se sorprenden al encontrarse con el inspector Gregson acompañado de un detective americano, Leverton, que persigue a Gorgiano, un hombre gigantesco acusado de asesinato, que acaba de entrar en el edificio del que proceden las señales.

Los cuatro hombres entran y encuentran a Gorgiano muerto en una habitación vacía. Entonces llega la joven que se esconde en la casa de la señora Warren, a la que Holmes había convocado a través de un mensaje codificado propio, y se alegra de ver a Gorgiano muerto.

Les dice que se llama Emilia Lucca. Se había casado con un joven llamado Gennaro, que se había asociado ingenuamente a un grupo criminal llamado "El Círculo Rojo" unos años antes. La pareja emigró a Nueva York para escapar del grupo y empezar una nueva vida, pero el Círculo Rojo los encontró y envió a Gorgiano para que intentara obligar a Gennaro a cometer un asesinato.

En lugar de ello, Gennaro avisó a la víctima y a la policía, y luego huyeron de nuevo, a Londres, donde Gorgiano continuó siguiéndoles la pista. Esa noche encontró a Gennaro en el edificio, se pelearon y Gennaro mató a Gorgiano. Después de que ella contara su historia, Leverton, Gregson, Holmes y Watson son unánimes en pensar que, al tratarse de un caso tan claro de defensa propia, ningún tribunal encarcelaría a su marido por este asesinato.

Resumen de La Aventura de los Planos del Bruce-Partington

Una mañana de noviembre de 1895, Sherlock Holmes recibe con gran sorpresa la visita de su hermano Mycroft, que le trae el caso de Arthur Cadogan West. West era un funcionario que fue encontrado muerto en las vías del metro en Aldgate, con los planos de un submarino de alto secreto en su persona.

Según Mycroft, los planos estaban guardados en una caja fuerte cuyas llaves están en manos de hombres considerados por encima de toda sospecha: Sir James Walter y Sidney Johnson. Arthur Cadogan West era conocido como un empleado serio, y el ayudante de Johnson. Se cree que el difunto funcionario robó los planos para venderlos y fue asesinado durante la transacción. Pero Holmes se pregunta por qué Cadogan West había robado los planos cuando podía copiarlos.

Al visitar la escena del crimen, Holmes deduce que el cuerpo cayó del techo de un vagón del metro. Es decir, que el cadáver viajó encima hasta que cayó en una curva.

Después decide hacer una visita a Sir James, pero sólo se encuentra con el hermano de éste, el coronel Valentine Walter, ya que Sir James acaba de morir, aparentemente afectado por la deshonra. A continuación, Holmes y Watson visitan a la prometida de Cadogan West, que le informa de que el joven la abandonó sin explicación alguna de camino al teatro la noche del asesinato.

Holmes pregunta a su hermano qué agentes extranjeros pueden haber estado interesados en comprar los planos. Uno de ellos, Hugo Oberstein, atrae el interés de Holmes porque su casa tiene ventanas que dan a un ferrocarril. Acompañado por Watson, Holmes irrumpe en la casa de Oberstein y descubre restos de sangre y un sobre con mensajes recortados de una columna del Daily Telegraph que hacen referencia a la transacción.

Holmes pone entonces un anuncio en el mismo periódico para concertar una cita con el cómplice de Oberstein. El coronel Valentine Walter, hermano de Sir James, responde al anuncio y es detenido. Admite que, presionado por las deudas, robó las llaves de la caja fuerte y se puso en contacto con Oberstein.

Cadogan West, de camino al teatro, vio al coronel Walter entrar en las oficinas y le siguió hasta la casa de Oberstein. El espía mató al joven y arrojó su cuerpo al techo de un vagón de tren, no sin antes guardar las páginas menos importantes de los planos en sus bolsillos para que se crea que es el ladrón.

Holmes pide al coronel Walter, cargado de culpa (por haber incitado la muerte de su hermano), que escriba a Oberstein solicitando una cita. Este último acude al encuentro y es detenido. Así, los planos de Bruce-Partington son encontrados antes de ser vendidos a una potencia extranjera.

Como resultado, Holmes regresa un día de Windsor unas semanas después con un fino alfiler de corbata de esmeralda.

Resumen de La Aventura del Detective Moribundo

Un día de noviembre, la señora Hudson, casera de Holmes, va a ver a Watson. Le dice que Holmes se está muriendo. Lleva tres días sin comer ni beber. Ha ido empeorando constantemente durante ese tiempo, pero se ha negado a ver a un médico. Finalmente ha permitido que la señora Hudson traiga a Watson, pero sigue negándose a ver a ningún otro médico.

Watson entra en la habitación de Holmes y se sorprende de lo enfermo que parece su amigo. Según Holmes, padece una enfermedad tropical que suele limitarse a Sumatra. Holmes dice que una investigación le ha llevado recientemente a un lugar donde debe haber contraído la enfermedad.

Sherlock Holmes se niega a permitir que el Dr. Watson le examine, diciendo que la enfermedad puede transmitirse por el tacto y cuando el Dr. Watson se ofreció a traer al Dr. Ainstree, Holmes cerró la puerta y le ordenó que no se moviera hasta las seis de la tarde y entonces podría traer a un médico de la elección de Holmes. El doctor Watson no sabía qué hacer durante dos horas, así que se limitó a pasearse por la habitación lentamente. Se encontró con una pequeña caja de marfil en blanco y negro con tapa corrediza.

Cuando se disponía a examinar el contenido de la caja, Holmes le prohibió terminantemente que tocara sus cosas. En una especie de delirio, Holmes le ordenó sacara todas las monedas que llevase encima y que guardarse todas las medias coronas en el bolsillo de su reloj.

Incluso le ordenó que encendiera la lámpara de gas y la mantuviera medio encendida y que colocara algunas cartas sobre la mesa a su alcance y que deslizara la tapa de la caja de marfil con las pinzas del azúcar y que pusiera las pinzas y la caja de marfil sobre la mesa. También le indicó al doctor Watson que trajera al señor Culverton Smith del 13 de Lower Burke Street, ya que Holmes estaba grave. El doctor Watson dudó en ir, pero hizo lo que se le pidió.

Holmes aclaró que no era un médico sino un hombre con plantaciones con un profundo conocimiento de la enfermedad. Holmes le pidió a Watson que le rogara y lo convenciera de ir a su casa y salvar a Holmes que estaba gravemente enfermo. El Dr. Watson se ofrece a traerlo en un taxi. Sin embargo, Holmes le indica a Watson que haga lo imposible para que venga pero que Watson debe volver antes que Smith a toda costa.

Mientras esperaba el taxi, Watson se encuentra con el inspector Morton vestido de civil que se quería interesar por la salud de Holmes.

Al fin llega al domicilio del Sr. Culverton Smith donde el mayordomo intenta despacharle. La gravedad de su amigo hace que Dr. Watson ignore las excusas y entra por la fuerza en la habitación del Sr. Smith. Aunque parece molesto, al oír el nombre del Holmes, le pregunta por su estado. Cuando se entera de que está muy enfermo y que cree que sólo él puede salvarle la vida, le pregunta cómo se había contagiado Holmes de la enfermedad de oriente.

El Dr. Watson le cuenta todo lo que sabía y el hombre accede a ir con él. Sin embargo, Watson, con el pretexto de una cita, vuelve Baker Street sin Smith tal y como le dijo Holmes.

Tras hablar con Holmes, Watson se esconde a la espera de Smith en la oscuridad de su habitación. Al llegar, Smith empieza a llamar a Holmes quien responde a sus preguntas con voz débil.

Le pide a Holmes que describa los síntomas. Cuando Holmes termina de describir los síntomas Smith está extrañamente feliz. Entonces dice: "El pobre Victor Savage era un hombre muerto al cuarto día. Un joven fuerte y sano. ¡Qué coincidencia en verdad!"

Holmes le contesta: "Sé que usted lo hizo". Holmes gimió y pidió agua. Smith le dio agua con gusto. Le pidió a Smith que lo curara y se ofreció a olvidar su papel en el asesinato de Victor, su sobrino. Smith dijo que Watson le contó que Holmes se contagió de la fiebre de unos marineros chinos para confirmar sis esa era la causa.

Holmes le responde que sí pero Smith, creyendo que su muerte es inminente, le confiesa que realmente lo ha contagiado él. Gracias a una caja de marfil con un resorte y una aguja contaminada que le mandó él mismo por correo.

Justo cuando parece que está a punto de morir, Holmes le pide a Smith que encienda la luz. Smith accede y entonces aparece por la puerta el inspector Morton para arrestarle. Hay una refriega, pero el inspector Morton consigue esposarle.

Smith dice que no tiene ninguna prueba contra él y es cuando Holmes vuelve a acordarse de su amigo escondido que servirá de testigo. Holmes se disculpa con Watson por haber sido grosero con él y haber socavado su habilidad como médico. Toda la actuación se hizo sólo para conseguir que llevara a Smith allí. Incluso el truco de las monedas era para hacer creer a Watson que Holmes estaba realmente delirando.

Al final, Holmes le pide a su amigo que cuando terminen en la comisaría, le lleve a comer a un restaurante.

Resumen de La Desaparición de Lady Frances Carfax

La señorita Dobney, antigua ama de llaves de Lady Frances Carfax, que estaba acostumbrada a recibir cartas de su señora con regularidad, está alarmada por su repentino silencio. Pide a Sherlock Holmes que averigüe su paradero.

El detective está bastante preocupado por esta joven que viaja sola llevando consigo valiosas joyas. Envía a Watson a Lausana, Suiza, donde Lady Frances se ha alojado últimamente. En el lugar, el doctor se entera de que se marchó a toda prisa a Baden después de que un extraño hombre con barba le hiciera una visita.

Watson sigue su rastro hasta Alemania, donde al parecer entabló amistad con dos misioneros, el Dr. Schlessinger y su esposa. Los tres abandonaron la ciudad al mismo tiempo, pero Watson también se entera de que el hombre barbudo le precedió en Baden para hacerle las mismas preguntas.

Despistado, Watson se dirige a Montpellier para hablar con Marie Devine, la antigua camarera de Lady Frances, que dejó a su amante en Lausana para casarse. Cuando Watson se da cuenta de que es espiado por el barbudo, va tras él y se pelean.

Es rescatado por un obrero que resulta ser Holmes disfrazado. El detective realiza una investigación paralela y descubre la identidad del barbudo. Se trata de Philip Green, el antiguo pretendiente de Lady Frances, que abandonó Inglaterra hace unos años tras cometer algunas fechorías pero que ahora ha vuelto para proponerle matrimonio.

De vuelta a Londres, Holmes ve confirmadas sus sospechas sobre Schlessinger. Se trata de Holy Peters, un delincuente cuyo objetivo son las damas jóvenes, solitarias y adineradas. Con la ayuda de Green, Holmes y Watson lo localizan y se enteran de que acaba de encargar un ataúd especial.

Temiendo lo peor, corren a enfrentarse al ladrón, pero en vano, ya que es la antigua niñera de Peters la que yace en el ataúd. Holmes pasa la noche cavilando sobre su fracaso y luego tiene una epifanía. Despierta a Watson de madrugada y le lleva al funeral de la niñera. El detective abre por la fuerza el ataúd y encuentra a Lady Frances, inconsciente pero viva, en el doble fondo en el que Peters iba a enterrarla.

Resumen de La Aventura del Pie del Diablo

En 1897, ante la advertencia del Dr. Moore Agar de un colapso total por agotamiento, se convence a Holmes de que se tome unas vacaciones. El detective y Watson hacen un viaje a la bahía de Poldhu, en Cornualles.

Una mañana, el párroco y su inquilino, Mortimer Tregennis, interrumpen el descanso de Holmes para consultarle sobre una tragedia. Tregennis acababa de encontrar a su hermana Brenda, muerta y a sus dos hermanos, Owen y George, en un estado cercano a la locura. Los tres seguían alrededor de la mesa donde Mortimer los había dejado la noche anterior después de haber jugado juntos a las cartas.

Nadie parece haber entrado en la habitación y no se aprecian rastros de violencia. El ama de llaves y Mortimer creen que todo esto es obra del diablo, lo que Holmes refuta.

Más tarde, Leon Sterndale, un famoso cazador de leones que se aloja en su casa de Cornualles entre las expediciones, visita a Holmes y Watson y les pregunta con entusiasmo por el caso. Holmes le dice que no tiene ninguna teoría hasta el momento. A la mañana siguiente, el sacerdote acude de nuevo a Holmes y le anuncia que Mortimer Tregennis ha muerto en las mismas circunstancias que el resto de su familia.

Holmes se apresura a ir a la escena del crimen para recoger pistas. Observando que las primeras personas que entraron en cada habitación después de los asesinatos se habían desmayado, y que había habido una llama en ambas habitaciones (de la rejilla en la primera y de una lámpara en la segunda), deduce que se añadió una sustancia tóxica al fuego, lo que provocó la intoxicación de los que estuvieron expuestos a los humos.

Utilizando el polvo de la lámpara de Mortimer, Holmes intenta repetir la experiencia en la casa de campo y casi se mata a sí mismo y a Watson, pero afortunadamente este último consigue reunir fuerzas y sacar a ambos al exterior.

Holmes llega a la conclusión de que Mortimer Tregennis mató a su familia porque fue la única persona capaz de dejar el veneno en la chimenea. Entonces el investigador llama a Leon Sterndale y le acusa del segundo asesinato. Tras una breve resistencia, el cazador confiesa que mató a Mortimer para vengar a Brenda, a quien había amado durante años.

Había sabido de la culpabilidad de Mortimer porque recientemente le había mostrado algunas curiosidades africanas que él mismo se había traído, entre ellas un veneno llamado "raíz de pie de diablo", y había reconocido sus efectos en la escena del primer crimen. Dice que cree que Mortimer se quería convertir en el administrador del dinero de sus hermanos haciendo que enloqueciesen.

Convencido de que la policía no condenaría al culpable, ejecutó él mismo la sentencia, utilizando en Mortimer el mismo veneno que había usado en sus hermanos, antes de regresar a África para siempre. Holmes, conmovido por su historia, lo dejó ir sin entregarlo a la policía.

Resumen de Su Última Reverencia

La historia comienza con dos espías alemanes, Von Bork y el barón von Herling, discutiendo sobre el gobierno británico y la información de inteligencia que han reunido. Comentan que los británicos engañan porque parecen blandos y dóciles cuando, en realidad, son muy difíciles de tratar. Los británicos son muy buenos tendiendo trampas para que los diplomáticos y los espías caigan desprevenidos.

Von Bork ha pasado cuatro años reuniendo información en Inglaterra y está a punto de regresar a Alemania con sus hallazgos. Es la víspera de la Primera Guerra Mundial (aunque sólo se deja intuir en el texto) y cree que sus notas ayudarán a Alemania a conseguir la victoria. Von Herling le dice a Von Bork que puede esperar una bienvenida heroica en Berlín porque ha superado sus expectativas. Los secretos militares que ha descubierto seguramente destruirán a Gran Bretaña.

Von Herling le pregunta por qué aún no ha partido hacia Berlín, y Von Bork le explica que está esperando una última pieza crucial de información sin la cual no estará satisfecho. Un informante le está trayendo un expediente de señales navales británicas para que los alemanes puedan anticiparse a la estrategia británica y eliminar sus barcos. Von Herling, impresionado por la dedicación de Von Bork, le desea lo mejor. A continuación, se marcha para seguir con sus propios asuntos.

El informante, Altamont, aparece con una copia de las señales. Está preocupado por lo inseguro que parece ser el libro de archivos de Von Bork, pero éste le explica que hay un código; incluso le dice cuál es: agosto de 1918. Altamont le pregunta qué hará con su personal cuando regrese a Alemania. Von Bork no ha pensado en ellos y eso también molesta a Altamont.

Altamont revela que uno de los informantes favoritos de Von Bork ha sido capturado; no se sabe lo que admitirá a los británicos. Por su seguridad, Altamont quiere que Von Bork lo saque del país inmediatamente. Von Bork le dice que se dirija a Rotterdam, donde conseguirá un pasaje seguro a Nueva York. Ahora, es el momento de inspeccionar los documentos de Altamont.

Antes de que Von Bork los abra, Altamont lo noquea con un trapo de cloroformo. Resulta que es Sherlock Holmes disfrazado. Holmes vigila a los rumoreados informantes de Von Bork, asegurándose de que sean atrapados una vez que hayan demostrado ser espías. También tiene ahora la clave del maletín de Von Bork, para poder llevar todas estas pruebas a la policía británica.

Von Bork está, como era de esperar, furioso. Jura que se vengará; se enfada aún más cuando se da cuenta de que está tratando con el infame Sherlock Holmes. Sabe que su vida acaba de arruinarse y que nunca podrá volver a Alemania sin afrontar las consecuencias. Holmes se compadece de él, porque sabe que ambos sólo hacen lo mejor para sus países.

Von Bork no quiere compasión, quiere justicia. No puede creer que Holmes piense que puede simplemente arrestarlo. Le recuerda a Holmes que sus líderes verán este tratamiento de un alemán como un acto de guerra y habrá un derramamiento de sangre. A Holmes, por supuesto, no le preocupan los desplantes de Von Bork. Lo que ha demostrado es que, aunque los británicos parezcan dóciles y tengan un trato amable y paciente, no son débiles; Von Bork cayó en la trampa.

Holmes y Watson llevan a Von Bork a Scotland Yard, donde también traerán al barón von Herling para interrogarlo. En este punto, Holmes y Watson se retiran para tener una charla privada. Hablan de sus preocupaciones sobre el conflicto que se avecina. Holmes le dice a Watson que no se preocupe. Habrá una tormenta, y grave, pero Gran Bretaña saldrá más fuerte de ello y todo saldrá bien al final.

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Su Útima Reverencia


Tipo: historias cortas

Año: 1908–1913, 1917

Número de páginas: 150

Género: misterio, policíaca y criminal

Autor: Arthur Conan Doyle

Séptima de las novelas de Sherlock Holmes.
- Versión anotada y corregida -