Resumen de El Sabueso de los Baskerville

El Sabueso de los Baskerville fue escrito en 1901, ocho años después de que Sir Arthur Conan Doyle ya hubiese “matado” a Sherlock Holmes en su historia, “El Problema Final”. Sin embargo, la novela no es una secuela. Los sucesos de El sabueso de los Baskerville tienen lugar antes de que nuestro detective se enfrentase a Moriarty en la ya famosa catarata suiza de Reichenbach.

Cuando Doyle mató a Sherlock Holmes, hubo gran indignación y rechazo entre los fieles del detective. Más de veinte mil personas renunciaron a su suscripción a Strand, la revista que había popularizado las historias. Por fortuna, después de escribir El sabueso de los Baskerville, Doyle decidió devolverle la vida al personaje en 1903, con la historia “La aventura de la casa vacía”.


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El Sabueso de los Baskerville


Tipo: novela

Año: 1901-1902

Número de páginas: 109

Género: misterio, policíaca y criminal

Autor: Arthur Conan Doyle

Tercera novela de Sherlock Holmes y el relato 27º.
- Versión anotada y corregida -

Sinópsis de la Novela

Una antigua leyenda cuenta que la familia Baskerville de Devonshire sufre una terrible maldición por la que son perseguidos por un sabueso infernal. Así que cuando Sir Charles Baskerville muere repentinamente y se descubren las huellas de un perro alrededor de su cuerpo, el Dr. Mortimer pide ayuda a Sherlock Holmes para investigar la verdadera causa de la muerte.

El siguiente y único heredero legítimo Baskerville es el joven Henry quien se traslada para habitar la ancestral morada de su linaje en Devonshire Moor. Henry hace oídos sordos a todas las supersticiones y se traslada a la Mansión Baskerville. Ahora, todo depende de Sherlock Holmes y su asistente, el Dr. Watson, para averiguar la verdad detrás de la leyenda y salvar la vida de Henry.

Mientras tanto, hay noches en las que se oyen terribles aullidos en el páramo y un terrible perro envuelto en llamas acecha por las colinas de los pantanos...

Resumen detallado del libro

Holmes y Watson descubren a un sospechoso

Esta aventura tiene que ver con la misteriosa muerte de Sir Charles Baskerville y la posibilidad de que el heredero de su fortuna pueda ser asesinado. Antes de que comenzara la novela, Sir Charles Baskerville ha muerto repentinamente, quizás víctima de un fantasmagórico sabueso que se creía que perseguía a su familia a causa de una maldición milenaria. La finca de Baskerville está situada en el remoto páramo de Devonshire.

Holmes y Watson conocen el caso mediante el Dr. Mortimer, un amigo de Sir Charles Baskerville. Mortimer cree que un sabueso ha matado a Sir Charles, porque encontró la huella de una pata cerca del cadáver de Sir Charles. Le preocupa que pueda haber algo de verdad en la supersticiosa leyenda, que se detalla en un antiguo manuscrito, y por lo tanto recurre a Holmes con la esperanza de que el detective pueda proteger a Sir Henry, que pronto llegará para reclamar el patrimonio y la fortuna de la familia.

Cuando Sir Henry llega a Londres, no tiene miedo de la vieja leyenda. En cambio, insiste en irse pronto a la mansión Baskerville. Sin embargo, varias sucesos extraños suceden mientras está en Londres: llega una carta anónima advirtiéndole que no se acerque al páramo; le roban dos botas de su hotel, cada una de un par diferente; y Holmes observa a un hombre barbudo que le sigue por la ciudad.

Con la certeza de que hay algún traicionero plan en marcha, Holmes envía a Watson a Devonshire, donde acompañará y protegerá a Sir Henry mientras Holmes se ocupa de algunos asuntos en Londres. A su llegada a la mansión Baskerville, Watson comienza su labor de detective descubriendo varias circunstancias misteriosas.

Hay un convicto fugado, Selden, vagando por las ciénagas. Barrymore, el mayordomo, a menudo se despierta en medio de la noche y enciende la luz de una habitación vacía de la casa. Por último, la Sra. Barrymore está constantemente llorando.

Watson también conoce a los Stapletons, un hermano y una hermana que son los cordiales vecinos de la finca Baskerville. Sin embargo, la Srta. Stapleton está visiblemente agitada, ya que en secreto y creyendo que es Sir Henry, le advierte a Watson que abandone el páramo inmediatamente.

Watson se entera por el Sr. Stapleton de la existencia de Grimpen Mire, una parte del páramo que es demasiado peligrosa para pasar. En varias ocasiones, oye el aullido espantoso de un sabueso que viene de esta zona del yermo.

Una noche, Watson y Sir Henry siguen a Barrymore y descubren que él y su esposa están llevando en secreto alimentos a Selden, quien en realidad es el hermano de la Sra. Barrymore. Watson y Sir Henry intentan capturar a Selden, pero fracasan. Sin embargo, esa noche, Watson ve a una misteriosa y solitaria figura de pie en las colinas.

A la mañana siguiente, los hombres le prometen a Barrymore que no denunciarán la presencia de Selden, y él a su vez les cuenta cómo su esposa encontró una carta que fue enviada a Sir Charles el día que murió. Al parecer, el hombre salió esa misma noche para encontrarse con una mujer con las iniciales “L.L.”.

Durante sus pesquisas, Watson descubre que esa mujer es Laura Lyons, que vive en la cercana Coombe Tracey. La visita y averigua que Sir Charles iba a darle dinero para poder divorciarse, pero que ella no acudió a su cita esa noche porque otra persona le ofreció la ayuda que necesitaba.

Watson intenta entonces localizar al misterioso hombre del pantano, y descubre que en realidad es Sherlock Holmes, que ha estado viviendo en secreto en el páramo para poder contemplar los sucesos del misterio desde la distancia. Explica que si se supiera de su presencia habría comprometido su investigación. Mientras estuvo allí, Holmes se enteró de que el Sr. Stapleton está casado con la Srta. Stapleton; no son hermanos, sino que han asumido identidades falsas. Cree que Stapleton es responsable de la muerte de Sir Charles, pero aún no tiene pruebas.

De repente, Watson y Holmes oyen el mismo aullido que Watson oyó anteriormente, y corren hasta su origen para acabar encontrando un cadáver en el pantano. Aunque inicialmente creen que es el cuerpo de Sir Henry -ya que la figura está vestida con la ropa del hombre- pronto descubren que en realidad es el cadáver de Selden.

Encuentran signos de que había estado huyendo de algo, pero en su precipitada huida, acabó cayendo por un barranco. Mientras debaten qué hacer con el cuerpo, Stapleton llega. Aunque sorprendido, recupera rápidamente su compostura e identifica a Sherlock Holmes de inmediato.

Holmes acompaña a Watson a la mansión Baskerville y cena con Sir Henry. Durante la cena, se enteran de que Stapleton había invitado a Sir Henry a cenar y por lo tanto, esperaba que él y no Selden, saliera a la ciénaga esa noche. Selden estaba vestido con las ropas de Sir Henry porque Barrymore se las había dado al convicto.

Retrato de Hugo Baskerville

Holmes observa un retrato de Hugo Baskerville, y en secreto indica a Watson que la cara tiene una sorprendente similitud con la de Stapleton. Por lo tanto, se da cuenta de que Stapleton debe ser un Baskerville que pretende matar a los miembros supervivientes de la familia para poder heredar la fortuna.

Sin embargo, Holmes no le dice la verdad a Sir Henry. En cambio, afirma que él y Watson regresan a Londres, e instruye a Sir Henry para que se una a Stapleton en la cena de la noche siguiente. Aunque le pide que camine solo por el pantano y sabiendo el peligro que le acecha, Sir Henry accede.

Esa noche, Holmes, Watson y el policía londinense Lestrade, que se une a la vigilancia tras llegar en tren, vigilan la casa de Stapleton. Watson se acerca sigilosamente para espiar a Stapleton que está cenando a solas con Sir Henry. Una repentina niebla compromete la visibilidad, así que el grupo decide alejarse un poco.

Desde su nueva posición, pronto ven pasar a Sir Henry. De repente, un sabueso salvaje envuelto en llamas que surgen de sus fauces y pelaje, surge de la oscuridad para atacar al joven. Justo antes de que sea capaz de hacer presa en el cuello del noble, son necesarios varios disparos para abatirlo.

Holmes estudia el cadáver del sabueso y descubre que su boca y pelaje están cubiertos de fósforo para crear así la espectral imagen en llamas que helaba la sangre. Tratan de perseguir a Stapleton, pero sólo encuentran a la Srta. Stapleton, que ha sido atada, amordazada y encerrada en la casa. Les dice que Stapleton la había retenido, y que probablemente había huido a Grimpen Mire, que es donde mantenía al perro encerrado.

A la mañana siguiente, se dirigen a Grimpen Mire, pero sólo encuentran la bota de Stapleton. Conociendo lo traicionero y peligroso del trayecto, asumen que ha muerto. También encuentran evidencia de dónde tenía el sabueso, y que Stapleton había estado alimentando a la bestia con otros animales.

Un mes después, Sir Henry y el Dr. Mortimer se embarcan en un viaje alrededor del mundo, para que Sir Henry pueda recuperarse de su shock. Un día, Watson pregunta a Holmes sobre el caso, y el detective le proporciona todas las piezas que faltan.

El nombre real de Stapleton era Rodger Baskerville; fue el hijo del hermano menor de Sir Charles que hace mucho se mudó a Sudamérica. Después de la muerte de su padre, Stapleton huyó a Inglaterra, cambió su identidad e ideó un medio de reclamar la fortuna de los Baskerville. Al final, su esposa trató de detenerlo y acabó por encerrarla en una habitación.

Tras explicar todas las lagunas del caso, Holmes invita a Watson a cenar y a ver una función musical.

Opinión y Crítica

Holmes y Watson en Grimpen Myre

La novela está ambientada en la época victoriana, por lo que es similar a la literatura de la época. La diferencia es que aquí no se lee sobre la sociedad, el estatus de la gente, los bailes de salón, etc.

Sobre un telón de fondo victoriano, la novela se centra principalmente en narrar un cuento gótico. La semilla de la leyenda de la historia se basa en una historia real de West Country donde existió una lápida que solía estar rodeada de perros. Por supuesto, el resto de la trama es ficticio.

Sir Arthur Conan Doyle crea una atmósfera misteriosa, inquietante y fría en este relato a través de su vívida y pintoresca descripción de la melancólica ciénaga. Imaginemos un lugar alejado y que alberga sólo a unas pocas familias de alto nivel que viven en grandes casas diseminadas por todo el páramo.

Una de ellas es Baskerville -una mansión real- en la que ocurren cosas extrañas durante la noche, se oyen pasos, lamentos y un misterioso hombre acecha en el exterior durante las horas más oscuras. Y todo eso, ¡sin olvidar el fantasmal aullido de un perro!

Todos estos elementos atraen y mantienen al lector en tensión hasta el momento en que se descubre la verdad. Aquí y allá, el autor explica el arte de la deducción de Watson y Holmes, uno de los puntos más interesantes de la novela. La caracterización es de los personajes es la habitual en Doyle, bien desarrollados e impactantes. Están bien introducidos en la historia y a veces, el lector puede intentar deducir ciertos rasgos para empezar a lanzar hipótesis.

Aunque vivimos en tiempos saturados donde el miedo ya no es lo que era, la novela tiene algún que otro punto espeluznante. Desde la primera página, la historia expone su misterio sin contemplaciones. Lo emocionante comienza justo cuando empiezas la novela y desde ahí sólo crece o se vuelve más compleja.

Tal vez la tensión y el misterio, sean tras la atmósfera, los mayores aciertos de esta obra. Si te gustan las novelas de misterio o policíacas, también hay pistas en la trama para poder descubrir al culpable por uno mismo. Esta es una obra maestra del género de las historias de detectives, suspense u horror.

Análisis de El Sabueso de los Baskerville

Portada original de El Sabueso de los Baskerville

La novela fue publicada en forma de serie desde 1901 hasta 1902, en la revista Strand. Es la tercera de cuatro novelas que Doyle escribiría sobre Holmes.

Doyle se inspiró para escribir la novela después de ver an su amigo, Bertram Fletcher Robinson, en 1901. Llamó al personaje Sir Henry Baskerville en honor al jardinero de Robinson, llamado Harry Baskerville. Doyle había conocido a Robinson en un viaje de regreso de Sudáfrica, y Robinson, corresponsal del Daily Express, le habló sobre una leyenda de su región natal en Devon, Inglaterra.

Más tarde, Doyle escribiría a su editor comentándole que sentía la necesidad de que el nombre de Robinson apareciera junto al suyo:

“Puedo responder por la trama que es completamente mía según mi propio estilo sin diluir, ya que a sus lectores les gusta eso. Pero él me dio la idea central y el tono del lugar, así que siento que su nombre debe aparecer”

- Doyle, en una carta a su editor 🖋️

Robinson le mostró a Doyle el pantano, conocido como Dartmoooor, en el que se basa la historia. Es el mayor espacio abierto de la región sur de Inglaterra. En una carta a su madre, Mary, Doyle comentó que el páramo era “un gran lugar, muy triste y salvaje, salpicado de viviendas de hombres prehistóricos, de extraños monolitos y de chozas y tumbas”.

La atmósfera de un lugar deshabitado por el hombre es omnipresente en la historia, y marca una diferencia con muchas de las otras historias de Doyle sobre Sherlock Holmes, en la medida en que está ambientada en la naturaleza y no en Londres.

Racionalismo y Superstición

Uno de los temas principales de la novela es el conflicto entre racionalismo y superstición. Muchos detalles sobre el caso del sabueso sugieren explicaciones sobrenaturales, pero Holmes rechaza considerar tales posibilidades.

Es fácil entender por qué muchos recurren a tales explicaciones. No es sólo que la gente de los páramos sea primitiva y apegada al folclore local. Es que tampoco hay alguna evidencia con la que poder formar una explicación racional aparte del mito del sabueso. Incluso un hombre de ciencia, el Dr. Mortimer, se ve obligado a considerar tales posibilidades ocultas.

Sin embargo, y al contrario de lo que muchos piensan, Holmes no enfoca la investigación desde el punto de vista sobrenatural simplemente porque nada podría hacer en ese caso. En lugar de recurrir a posibilidades inverosímiles, Holmes busca pistas donde otros no han mirado. El objetivo es buscar siempre una explicación racional aunque la evidencia pueda no ser siempre fácilmente observable.

Los objetos como artefactos que cuentan una historia

En muchas aventuras de Sherlock Holmes, los objetos juegan un papel importante, ya que Holmes los usa para deducir datos que no son inmediatamente observables por otros. En El sabueso de los Baskerville, este tema ocurre en el primer capítulo, en el que Watson y Holmes se dedica cada uno a interpretar el bastón del Dr. Mortimer.

Lo que Holmes ilustra es que cada objeto tiene una historia, que puede ser utilizada para construir lel relato de su vida y por tanto, de su dueño. La implicación más grande de este enfoque es que los seres humanos siempre dejan rastros; uno simplemente debe saber cómo leer esos rastros.

La metodología Holmesiana

En gran medida debido a su singular método detectivesco, Sherlock Holmes ha seguido siendo una figura popular incluso hoy en día. Ese método es fundamental en la historia de Baskerville. Al indagar en su figura, uno se hace muchas preguntas: ¿Cómo resuelve Holmes sus casos? ¿Existe un único método que aplique en todos los casos? ¿Es realista? ¿Es replicable?

Debido a que él mismo no narra la novela, Holmes no ilustra exactamente su aproximación a cada caso, dejando a la mente del lector para interpretarlo. Sherlock considera múltiples posibilidades a la vez. En determinado momento de esta novela, nos da una indicación que debía considerar y luego descarta los callejones sin salida.

Por lo tanto, se podría decir que el enfoque de Holmes no es tan impecable como parece al final de la historia, sino que está construido sobre varias suposiciones y falsos comienzos. En otras palabras, es discutiblemente menos científico - hacer una hipótesis y luego probarla - y más médico - diagnosticar un problema eliminando posibilidades basadas en los síntomas.

No importa cómo se articule la naturaleza del método de Holmes, sigue siendo uno de los temas más notorios de esta novela y de las otras historias de Doyle.

Holmes y Watson escondidos ven al fantasmal sabueso

Hechos y suposiciones

Quizás el mayor antagonista del método de Holmes es la tendencia humana hacia las suposiciones. Lo que la mayoría de la gente hace es estudiar una escena en su totalidad y luego interpretarla a su manera. Sin embargo, Holmes no asume nada y busca los detalles que hacen que una escena sea única.

El problema es que las apariencias pueden ser engañosas al principio, ya que una persona puede sacar conclusiones precipitadas con demasiada rapidez. Por ejemplo, el Dr. Mortimer ve una huella de una pata cerca del cadáver de Sir Charles y concluye que la leyenda del sabueso es cierta.

Cuando Holmes instruye a Watson para que informe sólo de los hechos del páramo, está tratando de impedir que el doctor integre las suposiciones en sus observaciones. Aunque este es un consejo casi imposible de seguir -ya que Watson está naturalmente influenciado por el ambiente y sus conjeturas-, utiliza este entendimiento para llevar a cabo su propio trabajo de detective, que produce resultados como la información sobre Laura Lyons.

La sugerencia de Holmes parece ser que uno debe estudiar el hecho en sí mismo, y luego realizar conjeturas basadas en él.

Vida urbana vs. vida rural

El Sabueso de los Baskerville explora en varias ocasiones las distinciones entre los estilos de vida de la ciudad y del campo. En particular, se puede observar el conflicto en el propio Watson. Mientras que en Londres es capaz de evitar fácilmente las explicaciones sobrenaturales, cuando está aislado en el campo se encuentra más inclinado hacia esas posibilidades. Mientras que el bullicio de la ciudad permite un enfoque científico, el ambiente del campo lo elude.

Sin duda alguna, Watson trata a la gente de Devonshire de primitiva, y a la mansión Baskerville como un lugar malvado. Aunque ciertamente no es un retrato sutil, la imagen de Doyle de la vida en el campoes claramente controvertida.

Genialidad

Aunque no es un tema central en la historia, la novela explora la naturaleza del genio. En particular, la actitud de Holmes hacia Watson sugiere la idea de que el genio no siente empatía por los demás.

No sólo usa a Watson como su peón -enviándolo a Devonshire como parte de una artimaña- sino que también muestra poca sensibilidad hacia la ofensa que siente Watson cuando lo descubre. En cambio, Holmes espera que Watson acepte la necesidad intelectual de esa artimaña.

La falta de amigos de Holmes, su naturaleza obsesiva y su distanciamiento emocional general sugieren que un verdadero genio siente poco interés por los detalles de la vida ordinaria.

Adaptaciones

La novela continúa disfrutando de mucha fama hoy en día, y es considerado por algunos académicos de Sherlock Holmes como el mejor trabajo de Doyle. Ha inspirado más de veinte reinterpretaciones cinematográficas y televisivas, realizadas en lugares tan diversos como Alemania, Australia, la URSS, Canadá, Estados Unidos y, por supuesto, el Reino Unido. La más reciente reinvención de esta historia se puede ver en la serie de la BBC, Sherlock, aunque esta nueva versión difiere mucho de la novela original.