Silueta Sherlock Holmes

Sherlock Holmes


¡Bienvenido al 221B de Baker Street!
El lugar donde leer toda la información sobre el mundo que rodea al investigador más famoso de todos los tiempos y descargar su colección completa de novelas de forma totalmente gratuita.

¿Qué puedes encontrar en este blog?

La pasión por la lectura me llevó a descubrir en la adolescencia a este increíble personaje universal de la literatura inglesa y devorar sus intrigantes aventuras. Desde entonces, sus novelas se cuentan entre mis preferidas y siempre me he interesado por todo lo que las rodea. Además, como ávido lector de la novela gótica y victoriana, Arthur C. Doyle es uno de los autores de obligada lectura.

Esta web nace con el difícil objetivo de intentar convertirse en una completa referencia del personaje en el ámbito hispanohablante. Por ello, algunos de los artículos e información que han sido publicadas aquí, es la primera vez que están disponibles en español. Estas son por el momento las secciones de nuestro blog y un breve resumen de su contenido:

Holmes y Watson leyendo un libro

Libros 📓

En esta página podrás descargar la colección completa en PDF y ePUB en una edición revisada y anotada por mí. También podrás conocer temas relacionados con los propios libros como orden de lectura, fechas y lugares de los casos.


Mirando un mensaje encriptado

👥 Personajes

Descubre la personalidad, detalles y secretos de los personajes más importantes de las novelas. Eso incluye no sólo a Holmes y Watson, sino a otros 19 personajes divididos en aliados, inspectores de Scotland Yard y enemigos.


Sir Arthur Conan Doyle - retrato de Henry Gates

Autor 🖋️

Pocos autores tuvieron una vida más interesante que Conan Doyle. Más allá de la saga del detective, escribió gran cantidad de novelas fruto de su tiempo y viajó a lo largo y ancho del mundo. Médico, soldado, deportista y defensor de la justicia social son algunas de sus facetas más desconocidas.


Letrero de calle en una película de Baker Street

🗺️ Baker Street

Sin duda la calle más icónica de la saga y hogar del detective y el doctor. Una casa que es casi un personaje de la obra por derecho propio. Se incluye plano del apartamento así como fotografía de la calle en la época. Además, recorreremos sus acontecimientos, curiosidades y su importancia en la historia de Londres.


¿Quién es Sherlock Holmes?


Sherlock Holmes fumando en pipa

Es el personaje creado por el escritor escocés Sir Arthur Conan Doyle. El primer libro en el que apareció fue en “Estudio en escarlata”, publicado en el año 1887.

Holmes es un detective independiente del Londres victoriano con una mente privilegiada y enfocada casi en exclusividad a su trabajo. Habitualmente colabora con sus colegas oficiales de Scotland Yard pero su intelecto superior y sus métodos les hace observarlos con despectiva ineptitud.

Es una persona de hábitos peculiares y de un humor terriblemente cambiante que sólo pueden ser templados y tolerados por su fiel amigo el Dr. John H. Watson. Es un hombre enérgico y obsesivo que no escatimará esfuerzos cuando el peligro o un caso lo requiera, pero que la vida parece aburrirle de tal manera que muestra periodos de depresión y abatimiento en los que llega a consumir morfina y cocaína, y de los que sólo parece sacarle la idea de algún nuevo experimento químico, su violín o el siguiente misterio.

Frecuentemente sus servicios son solicitados tanto por personajes de la más alta cuna y como de los orígenes más humildes. Su interés en el caso va más allá de los motivos monetarios y sólo se encargará de aquellos que de verdad puedan considerarse un desafío o en su defecto, cuando el honor o el sentido del deber le empujen a hacerse cargo de alguna situación.

Su fama es tal, que a lo largo del tiempo, las obras derivadas que han tomado al personaje como referencia o evidente inspiración, no han hecho más que aumentar. Aún en la actualidad, sus apariciones en literatura, cine o televisión son incontables y casi desde sus inicios, es uno de los personajes universales más famosos que forma parte del imaginario popular.

¿Existió realmente?


Aunque la obra hace referencia a numerosos sucesos reales de su época y la fidelidad de la mentalidad y moral británicas aparece fielmente plasmada en sus páginas, nuestro implacable sabueso es un personaje puramente ficticio.

Quizás debido al buen trabajo del autor, a la fama o a la numerosa aparición en medios, es una duda muy habitual entre los curiosos del personaje.

A pesar de pertenecer a la ficción, Doyle expresó en repetidas ocasiones, que la inspiración para crear al detective le vino al observar las dotes de un profesor de medicina de la universidad de Edimburgo llamado Joseph Bell (de quien fue alumno el escritor). Este cirujano era capaz de sacar agudas conclusiones mediante la simple observación de sus pacientes.

Muy probablemente, el escocés tomó prestadas algunas características deductivas de un personaje anterior llamado Auguste Dupin, que fue creado por el famoso escritor americano Edgar Allan Poe. El propio Watson lo compara con él, y Holmes rechaza en dos novelas distintas su parecido, pero sin duda hay cierta semejanza más que evidente.

El doctor Watson por su lado, parece estar basado por numerosos hechos, en el propio Doyle. Tanto su trayectoria vital, como algunos eventos personales, parecen llevar relación directa con la propia vida del autor. Sin embargo, la relación del escritor y sus personajes merecería su propia discusión y desarrollo.

El arquetipo de detective


Más allá de la pipa y la gorra (por cierto bastante erróneas), Conan Doyle creó un estereotipo de detective que sigue vigente hoy en día y que sentó las bases de la imagen colectiva con las características comunes que debe tener un verdadero sabueso.

Si bien es a Poe a quien se le atribuye el mérito de crear el primer detective asesor, Holmes es sin duda el personaje más representativo por encima de otros grandes representantes como Hércules Poirot de Agatha Christie.

Los personajes holmesianos, es decir, inspirados en su figura, suelen presentar una serie de características comunes:

Silueta Sherlock Holmes
  1. Una aguda capacidad de observación, casi siempre notando cosas que otros no.
  2. Asistente menos inteligente.
  3. El uso de drogas, o algún vicio o dependencia.
  4. Su único interés verdadero es resolver lo irresoluble.
  5. Soltero.
  6. Excéntrico.
  7. Sus métodos suelen ser oscuros. Oculta sus deducciones o la naturaleza de sus fuentes.
  8. Misántropo / antisocial.
  9. Trabaja fuera del sistema (o no respeta a las leyes o intenta retorcerlas según sus designios).
  10. Arrogante, o al menos carente de humildad.
  11. Pocos amigos.
  12. Mentalidad científica.

Pensar como Sherlock Holmes


Desde las historias originales de Arthur Conan Doyle hasta sus innumerables incursiones en televisión, siempre ha sido elogiado por su "capacidad de deducción". Pero, ¿es eso lo que realmente hace?

Visualicemos a Sherlock - un brillante y obsesivo-compulsivo amante de los rompecabezas - husmeando en la escena de un crimen, recopilando la información a su alcance. Observa infinidad de detalles sobre la escena y la víctima (muchos de los cuales la policía parece haber pasado por alto) y luego, a partir de esa información, llega a una conclusión que no es necesariamente cierta, pero que es probable al estar basada en la información disponible.

Entonces, ¿por qué se le conoce como un maestro de la deducción? El razonamiento deductivo también se conoce como lógica "de arriba hacia abajo", donde el razonador comienza con una premisa aceptada y busca probar otra declaración basada en información previamente "conocida".

Un ejemplo de esto podría ser: Sherlock entra en una habitación húmeda con la premisa de que ha habido una serie de asesinatos en la zona, por lo que es probable que la mujer que yace en el suelo sea otra víctima de ese mismo depredador. Luego reúne información -sangre, manchas de nicotina, ceniza en una esquina, un fragmento de vidrio- y estrecha el alcance de esa información disponible hasta que su premisa es la única conclusión lógica que queda.

Sherlock investigando el suelo

Este es el tipo de lógica que, de hecho, muchos de los policías en las historias de Sherlock Holmes (y nuestro mundo moderno) utilizan; tienen un sospechoso en mente basado en información previamente disponible que no está necesariamente relacionada con el caso, y luego buscan evidencia para probar la culpabilidad de ese sospechoso. Con el tiempo se ha demostrado que es una herramienta útil en la resolución de delitos y en la aplicación de la ley, pero la verdad es que este no parece ser el método Sherlock.

El razonamiento inductivo, sin embargo, permite a nuestro sabueso extrapolar de la información observada para llegar a conclusiones sobre eventos que no han sido observados. Aquí vemos al intrépido detective entrando a la escena como una pizarra en blanco; no tiene ideas preconcebidas sobre lo que pudo haber sucedido.

Tal vez la mujer del suelo murió por causas naturales, tal vez fue asesinada, tal vez cayó por el techo desde un avión volando miles de kilómetros por encima. Simplemente no lo sabe, así que mira. Hay cenizas de su cigarrillo, así que no pudo haber caído de una gran altura. Está el vidrio de una ventana rota, pero puede que ya estuviera roto cuando ella llegó, o puede que se haya roto en una pelea. ¿Tiene laceraciones? ¿Está su vestido húmedo por la reciente lluvia o seco?

Continúa recopilando información hasta que llega a una conclusión - que todavía puede ser incorrecta. Y sin embargo, obtendrá más información hasta que esté bastante seguro de que ha llegado a la conclusión correcta.

Ahora bien, técnicamente, las historias de Doyle utilizan tanto el razonamiento inductivo como el deductivo, pero yo diría que la habilidad que hace famoso al personaje de Sherlock Holmes (y lo diferencia del inspector de detectives) es su habilidad para usar el razonamiento inductivo. Eso, y su extenso catálogo de sucesos que le permite dar saltos con su razonamiento inductivo que otros podrían no ser capaces de concebir.

¿Cómo puede entonces nuestro detective referirse a su método como deductivo? Probablemente se deba a la interpretación de su biógrafo el doctor Watson, o simplemente se deba al desconocimiento de Doyle. Sin más pruebas, el mundo tal vez nunca lo sepa. No inductivamente, al menos.

Género de las novelas


Inspector Lestrade deteniendo a un criminal

Las novelas de Sherlock Holmes pertenecen al género del misterio. Dentro de este género, pertenecen más concretamente al subgénero de la novela policíaca, también conocida como ficción detectivesca. Cabe destacar que nuestro protagonista es probablemente el personaje más conocido de dicho subgénero y que prácticamente comenzó la génesis del mismo.

En algunas de las historias más elaboradas donde se narra la historia desde el punto de vista del criminal, los relatos entran más en el terreno de la novela negra o novela criminal, un subgénero comúnmente asociado y derivado de la novela policíaca.

Watson y Holmes: Una feliz coincidencia


“– Pero ¿qué ha sido de usted, Watson? –me preguntó sin embozar su sorpresa mientras el traqueteante vehículo se abría camino por las pobladas calles de Londres–. Está delgado como un arenque y más negro que una nuez.

Le hice un breve resumen de mis aventuras, y apenas si había concluido cuando llegamos a destino.

– ¡Pobre de usted! –dijo en tono conmiserativo al escuchar mis penalidades–. ¿Y qué proyectos tiene?

– Busco alojamiento –repuse–. Quiero ver si me las arreglo para vivir a un precio razonable.

– Cosa extraña –comentó mi compañero–, es usted la segunda persona que ha empleado esas palabras en el día de hoy.

– ¿Y quién fue la primera? –pregunté.

– Un tipo que está trabajando en el laboratorio de química, en el hospital. Andaba quejándose esta mañana de no tener a nadie con quien compartir ciertas habitaciones que ha encontrado, bonitas a lo que parece, si bien de precio demasiado abultado para su bolsillo.

– ¡Demonio! –exclamé–, si realmente está dispuesto a dividir el gasto y las habitaciones, soy el hombre que necesita. Prefiero tener un compañero antes que vivir solo.

El joven Stamford, vaso en mano, me miró de forma un tanto extraña.

– No conoce todavía a Sherlock Holmes –dijo–, podría llegar a la conclusión de que no es exactamente el tipo de persona que a uno le gustaría tener siempre por vecino.”

- Diálogo de Estudio en Escarlata, primera novela. 🖋️

Aunque su importancia es siempre tenida en menor cuenta, hay que reconocer que la presencia de Watson es fundamental para poder entender a Holmes. El doctor es el testigo con el que podemos empatizar y meternos en su piel para sentirnos compañeros de aventuras del detective.

Sus reflexiones, hartazgos y opiniones se hacen nuestros, incluso su progresiva comprensión de los métodos de su compañero se nos hacen más afines a lo largo del tiempo. Mediante los ojos de John llegamos a comprender la compleja mente de Sherlock. No en vano todas sus narraciones están completamente repletas de su propia subjetividad.

Sin esa ficticia casualidad que pone a nuestro doctor en el camino del detective, nunca tendríamos al muy capaz biógrafo que escribirá con gran capacidad las historias de su amigo. Aunque es frecuente que Holmes le acuse de colorear la verdad, al final no puede sino tener que copiar sus formas en las escasas ocasiones en que el propio Watson le pide que narre por sí mismo, algún caso en el que no ha participado.

La evolución como personaje de Watson es de lejos más interesante que la de Holmes, quien sólo cambia su planteamiento vital cuando decide retirarse. No en vano, la primera novela comienza con una introducción de su propia vida.

Por todo ello, aunque habitualmente se trate a Watson como un personaje secundario, los verdaderos aficionados lo reconocerán como un auténtico coprotagonista.